Paddock nació de la amistad de toda una vida entre Omar y Mauro. Arquitecto y escribano, unidos desde siempre por los autos clásicos, encontraron durante un viaje al legendario circuito de Le Mans una inspiración que los acompañaría para siempre.
Allí descubrieron que el verdadero espíritu del automovilismo iba mucho más allá de la competencia: era la comunidad, la familia, la naturaleza y el placer de compartir un mismo entusiasmo.
Con esa visión nació Paddock: un refugio natural inspirado en el espíritu de Le Mans, donde el mundo del automovilismo clásico se encuentra con el paisaje, la tranquilidad y una forma distinta de vivir el tiempo.
- A solo 8 km de Capilla del Señor
- 60 hectáreas de campo
- Atravesado por un arroyo natural
- Rodeado de una añosa arboleda
- A una hora de Buenos Aires
Un lugar pensado para respirar aire de campo, donde la naturaleza y la pasión por los clásicos conviven en perfecta armonía.